En honor del Pluralismo: "Consignas del inconformismo estudiantil", por Rodolfo Esparza Cárdenas

En política nada sucede por casualidad ni espontáneamente; mucho menos en tiempos electorales dónde están en juego intereses multinacionales pujando por colocar a los candidatos de su conveniencia; por tanto, cualquier intento por demostrar lo contrario, es confirmatorio de la aseveración y resulta esfuerzo inútil. Cierto que decisiones o estrategias de movilización juvenil desencadenan resultados inadvertidos y contraproducentes; cauces con riesgos de Pandemónium, si se abre la caja de Pandora.
Despertar a la universidad mexicana; en mucho, laboratorio efectivo del conformismo social, resulta interesante; especialmente porque la mecha se prendió en instituciones privadas ligadas al conservadurismo mexicano. Escribir o vocear frases sin concepto; evidente al no explicar los estudiantes su fundamento, denotaron la coincidencia textual con otras de discursos y promocionales partidistas, haciendo sospechosos los motivos y el fondo netamente estudiantil y apartidista. El simultáneo llamado a tomar las calles y la convocatoria a las marchas estiraba a la unilateralidad y monotemática; pero la espontaneidad sumó expresiones con otras consignas y patrocinadores, hablando de partes y contrapartes en un campo minado por la desesperanza.
No obstante, universitarios de instituciones públicas y privadas, así en grueso, sin ahondar en ideologías, ni en los niveles de conciencia expuestos en sus tribunas, van evidenciando que pronto pueden sacudirse el aliento de partidos, profesores y oportunistas tras bambalinas y encontrar causas comunes de mayor fondo que afectan auténticamente su futuro ciudadano ante la pobres expectativas de empleo, desarrollo socio-profesional y calidad de vida. Simpatizo con un proceso que a ello condujera, porque estarían sincronizando su inconformidad con los jóvenes que ya viven en carne propia los estragos de la globalización, y han descubierto las mentiras que la mercadotecnia educativa promete, sólo como señuelo para captar sus recursos financieros, incluso en las instituciones públicas, como bien denuncian los jóvenes en Canadá, Italia, España, Alemania o Francia, países centrales; pero también, el callejón sin salida de la economía de mercado que tiraniza a los países periféricos o semi-periféricos, o sea, a los jodidos.
Repruebo sean carne de cañón y les roben y reduzcan tanto su individualidad, como colectividad, con el 132. Aplaudo hagan un frente por sí solos, y obliguen a soluciones puntuales a los problemas urgentes que más de 14 millones de jóvenes mexicanos tienen en sus manos. Lo que nuestra generación no supo hacer para sí, ni para ellos.

No sé por qué me perdono la vida cada día...

HOY ESTOY SIN SABER YO NO SÉ CÓMO  
hoy estoy para penas solamente,  
hoy no tengo amistad,  
hoy sólo tengo ansias  
de arrancarme de cuajo el corazón  
y ponerlo debajo de un zapato. 

Hoy reverdece aquella espina seca,  
hoy es día de llantos en mi reino,  
hoy descarga en mi pecho el desaliento  
plomo desalentado. 

No puedo con mi estrella,  
y me busco la muerte por las manos  
mirando con cariño las navajas,  
y recuerdo aquel hacha compañera,  
y pienso en los más altos campanarios  
para un salto mortal serenamente. 

Si no fuera ¿por qué?... no se por qué,  
mi corazón escribiría una postrera carta,  
una carta que llevo ahí metida,  
haría un tintero de mi corazón,  
una fuente de sílabas, de adioses y regalos,  
y ahí te quedas, al mundo le diría. 

Yo nací en mala luna.  
Tengo la pena de una sola pena  
que vale más que toda la alegría. 

Un amor me ha dejado con los brazos caídos  
y no puedo tenderlos hacia más.  
¿No veis mi boca qué desengañada,  
que incomformes mis ojos? 

Cuanto más me contemplo más me aflijo:  
cortar este dolor ¿con qué tijeras? 

Ayer, mañana, hoy  
padeciendo por todo  
mi corazón, pecera melancólica,  
penal de ruiseñores moribundos. 

Me sobra el corazón. 


Hoy descorazonarme,  
yo el más corazonado de los hombres,  
y por el más, también el más amargo. 

No sé por qué, no sé por qué ni cómo  
me perdono la vida cada día. 

Miguel Hernández

¡Ay, Carmela! ...

El Ejército del Ebro, rumba la rumba la rumba la. El Ejército del Ebro, rumba la rumba la rumba la una noche el río pasó, ¡Ay Carmela! ¡Ay Carmela! una noche el río pasó, ¡Ay Carmela! ¡Ay Carmela! Y a las tropas invasoras, rumba la rumba la rumba la. Y a las tropas invasoras, rumba la rumba la rumba la buena paliza les dio, ¡Ay Carmela! ¡Ay Carmela! buena paliza les dio, ¡Ay Carmela! ¡Ay Carmela! El furor de los traidores, rumba la rumba la rumba la. El furor de los traidores, rumba la rumba la rumba la lo descarga su aviación, ¡Ay Carmela! ¡Ay Carmela! lo descarga su aviación, ¡Ay Carmela! ¡Ay Carmela! Pero nada pueden bombas, rumba la rumba la rumba la. Pero nada pueden bombas, rumba la rumba la rumba la donde sobra corazón, ¡Ay Carmela! ¡Ay Carmela! donde sobra corazón, ¡Ay Carmela! ¡Ay Carmela! Contraataques muy rabiosos, rumba la rumba la rumba la. Contraataques muy rabiosos, rumba la rumba la rumba la deberemos resistir, ¡Ay Carmela! ¡Ay Carmela! deberemos resistir, ¡Ay Carmela! ¡Ay Carmela! Pero igual que combatimos, rumba la rumba la rumba la. Pero igual que combatimos, rumba la rumba la rumba la prometemos combatir, ¡Ay Carmela! ¡Ay Carmela! prometemos combatir, ¡Ay Carmela! ¡Ay Carmela!